¿Por qué Andy Warhol pintaba botes de sopa Campbell's?
Personajes famosos Andy Warhol Pop Art Arte Obra gráficaAndy Warhol fue un provocador nato que con su peculiar visión y filosofía consiguió difuminar las fronteras entre alta cultura y cultura de masas, llenando museos y galerías de arte con los símbolos más populares de Estados Unidos. Uno de estos iconos es el bote de sopa de tomate Campbell's, una de las obras más emblemáticas del movimiento pop art.
Andy Warhol, un artista complejo

Andy Warhol, bautizado como Andrew Warhola, fue un personaje polémico. Estudió publicidad y llegó a convertirse en un publicista de éxito, destacó también como director de cine y de espectáculos nocturnos, aunque el rasgo que le hizo pasar a la historia fue su capacidad para reconocer el clima social de toda una época y plasmarlo en una filosofía y una estética nuevas mediante las artes plásticas.
Considerado el mayor exponente del movimiento pop art, Warhol utiliza su destreza como artista y su experiencia como publicista para crear una propuesta que aleja el arte de las esferas de la alta cultura para fundirlo con la vida, plantando cara con sus asequibles figuraciones al expresionismo abstracto, movimiento predominante en Estados Unidos por aquel entonces.
En el celebérrimo bote de sopa Campbell encontramos un ejemplo de esta rotunda declaración dadaísta de dinamitar el concepto de arte.
Bote de sopa de tomate Campbell's (1962)
Andy Warhol convierte en motivo principal de la obra un elemento de lo más cotidiano con el objetivo de desmitificar el arte. De este modo, encontramos la reproducción serigráfica de una lata de sopa de tomate Campbell's, la favorita de Warhol, representada en perspectiva sobre un fondo neutro que resalta su contorno, evitando que otros elementos distraigan la mirada del espectador de la lata, encumbrada como epitafio al arte o monumento a la nada.
De este modo, el propio hecho de erigir un elemento de lo más ordinario como motivo principal de la obra de arte da cuenta de las pretensiones del artista y ejemplifica claramente las bases del movimiento pop art: explorar las las relaciones entre el arte y la cultura de masas -la cultura popular- exaltando la cotidianidad y la banalidad.
Las obras de Warhol también constituyen una protesta contra el arte institucionalizado, el arte elitista fuera del alcance del público general, venerado en ocasiones incluso sin ningún tipo de reflexión o pensamiento crítico.
Además de la imagen que encabeza este post, hay una gran variedad de versiones pictóricas de la lata de sopa Campbell's. Andy Warhol experimentó con diversos colores, procedimientos y tamaños, por lo que es posible encontrar cuadros con este motivo en diferentes museos y colecciones particulares.
Filosofía y temática en la obra de Andy Warhol
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De formación publicista, Warhol supo analizar e imbuirse de la cultura popular de la sociedad estadounidense de los años sesenta, y quiso acercar el arte a todos los públicos representando en sus creaciones a iconos extraídos de la cultura generada por esta sociedad.
Las primeras obras de Warhol son las archiconocidas sopas de tomate Campbell's, a cuya creación se lanza tras el éxito obtenido por precursores del pop art como Robert Rauschenberg o Jasper Johns, que habían experimentado con la representación de objetos mundanos y símbolos comunicativos.
Las temáticas más recurrentes en la producción artística de Andy Warhol son los productos comerciales, como la mencionada sopa Campbell's u otros artículos como la emblemática CocaCola. También destacan sus series dedicadas a personajes famosos, entre las que encontramos retratos de estrellas del espectáculo como Marilyn Monroe o incluso de líderes ideológicos como Mao Tse Tun o El Che Guevara. Warhol también dedicó obra gráfica a personajes de ficción como Mickey Mouse o Superman, auténticos iconos de la cultura estadounidense del siglo XX
El arte en serie: la serigrafía como procedimiento
Otra de las facetas del pop art es su carácter masivo. Aunque Warhol realizó sus primeros cuadros a pincel, a partir de los años ‘60, cuando empezó a crear obras de gran formato, se decantó casi totalmente por la serigrafía considerando que este procedimiento ofrecía un mayor potencial creativo al permitir imprimir fotografías del tamaño deseado sobre lienzos y cualquier otro tipo de soporte.
De hecho, también utilizó frecuentemente esta técnica para reproducir series de imágenes casi idénticas con variaciones cromáticas, algunas de sus composiciones más célebres.
Además, la serigrafía le permitía a Andy Warhol aplicar los principios de la cultura de masas a su procedimiento artístico, fundamentando más todavía el objetivo último de su producción artística: dinamitar el concepto de obra de arte única, exclusiva, reservada.
El propio artista declaró que se consideraba a sí mismo como “una máquina”, alguien que hacía productos artísticos industriales capaces de satisfacer las necesidades artísticas del público. Warhol llamó a su estudio The Factory (La Fábrica), recalcando así esta idea de arte en serie de la que es máximo representante.
Hoy, tras su muerte, el pop art de Andy Warhol sigue causando fascinación, y es uno de los artistas predilectos entre galeristas y coleccionistas de arte. Si estás interesado en comprar obra gráfica de Andy Warhol, podrás encontrar muchas de las serigrafías mencionadas en este post en nuestras subastas de arte online. Haz clic aquí para registrarte en SubastaReal.es y descubre todos los lotes de obra gráfica de Warhol por los que podrás pujar.












Su obra fascinante, con un toque de genialidad para su época, edmiro esa capacidad, esa visión, creatividad casi sin límites, esa sensibilidad para tocar el "corazón" de las personas. Que triste para mi que la fama, la groria el éxito. Lo convirtieron en un ser como persona detestable, cruel, lleno desequilibrios emocionales, con arrogancia desmedida, una vidad promiscua, y que no le importaban las personas solo, el, vanidoso, egolatra. Que contrariedad, ni modo, es una manifestación de la naturaleza humana. Saludos mi correo es antsico07@prodigy.net.mx
Esctibir un articulo sobre Andy Warthol y no hacer mencion de su mas valioso sujeto, es como habalr de Cevantes y no mencionar El Qujote. Warhol hizo 10,000 obras, entre ellas 39 serigrafias de Elvis Presley. Tan solo 10 de esas 39 han generado en sunastas en Chrsitie's y Sotheby's, o en ventas privadas, el mayor botin proveniente de cualquera de sus sujetos. Hablamos de US$337,800,000 a saber i) "Doble Elvis" US$0.7m ii) "Elvis Sopa Campbell" US$1.4m,. luego US2,8m,'' iii) "Triple Elvis",USD 1,8 iv) "Elvis Rojo" US$2.9m v) "Elvis sencillo" US$3.5m, vi) "Elvis I and II", US$15,7m, vii) "Doble Elvis", US$37.1m, luego US$37m, viii) Doble Elvis US$53m. ix) "Triple Elvis" US$81.9m y x) "Ocho Elvises" US$100m.
Las sopas Campbell de Andy Warhol son un icónico ejemplo del arte pop de la década de 1960. Warhol creó una serie de pinturas que representaban las icónicas latas de sopa, que habían sido un elemento básico en los hogares estadounidenses durante décadas. La serie de Warhol elevó la humilde lata de sopa a la categoría de arte, desafiando la noción tradicional de lo que podía ser considerado como tal. Las sopas Campbell de Warhol se han convertido en un símbolo duradero del movimiento pop art, y continúan siendo apreciadas por su audacia, simplicidad y su capacidad para cuestionar nuestra percepción de la cultura popular y el arte.
Es un tipo de arte poco convencional pero de hay deriva su importancia cultural
Los garabatos que se pintan en los muros ajenos, son las firmas sobre algo generalmente descuidado, gris, feo o desarmónico, pero también sobre lo bien cuidado en dónde la desarmonía de la firma le otorga lo que le falta y lo hace perfecto. En ambos casos los defectos quedan impresos para dar noticias y testimonio de su condición. Es un símbolo y recuerdo de lo que permea a todos en el intento de comunicación bajo una obediencia que interfiere en la claridad del propósito. El ímpetu natural a la desobediencia se convierte en transgresión, no a la ficción de ley, saber o creencia que se impone desde una autoridad y dueño, sino a su propia consciencia. Para el huérfano de consciencia la ficción es la única realidad que lo convierte en objeto de ficción, condición para que sea observado y prestada la atención. El desfogue de la represión va acompañada del saborear su poder con goce adictivo, lo que convierte a la víctima en victimario en diferentes graduaciones entre el dolor y placer, repetición representada en un teatro. La transgresión o la agresión en trance, se convierte en un lenguaje del cual se sedimentan palabras extrañas y específicas de la locura, dónde se distorsionan los significados, propósitos y sentidos de la justicia, el amor, el respeto y la libertad que desde la carencia, emergen lógicamente el castigo, la represión, la tolerancia y la obediencia para indicar la condición afectada a la supervivencia, en dónde actúa la lucha, la parálisis y la huida, ocultando lo esencial y trascendente en el baúl de los misterios. ¿Qué se ama y que se desprecia? Por lo tanto, una ficción de ley, saber o creencia, que puede ser una palabra, sueño, ideología y sistema, son circuitos cerrados en dónde los inicios y fines se encuentran prestablecidos. Las variantes son anecdóticas que pasan a llenar el saco de las estadísticas. Cada creyente recreará una nueva versión a su medida para formar parte del circuito lógico y retroalimentarlo. Por eso, hay que tener presente la mecánica clásica de los automatismos que forman lo aparente bajo una lógica binaria plasmada en planos bidimensionales. Los ojos y oídos pueden ser muy fácilmente engañados por la belleza y atraidos en el horror. El que es atrapado en la mecánica, no sólo puede ser atrapado entre cuatro paredes, sino hasta dentro de un diamante. El amo y el esclavo son extremos de una misma vara, uno de ellos cree ser la única realidad. El amo utiliza las virtudes y defectos como objetos de ficción dentro de un tablero de juego. Mientras en el esclavo, ese bien y mal se encuentran en pugna eterna y equilibrada. Ambos constituyen una normalidad monolítica en dónde los defectos deben perdurar como virtudes para señalar la existencia del opuesto, por lo cual las virtudes quedan reprimidas, sin aprender cual es el error y el defecto que lo genera. Los carceleros y al mismo tiempo, guardianes, son claros en el amo, reflejado en la sofisticación de su herramienta tecnológica virtual y física en la que depositan ilusoriamente toda su responsabilidad, mientras en el esclavo es un Dios, idea, entelequia perfecta a la que nunca puede superar por su imperfección eterna, mientras se conserve como verdad en la memoria de las apariencias, que es atemporal. El resultado es el transhumanismo, concretado en un Dios binario, eléctrico y magnético de bolsillo y a la medida de cada usuario. El creyente nunca elige a un presidente, ni al rey o Papa, tampoco al pastor o gerente, juez o general, y menos al dueño de la tierra o empresa en dónde trabaja. El contrato es entre los que saben y mandan con los que ignoran y obedecen. Cuando los reinos se asocian se les llama imperio, una sociedad anónima. El teatro de realidad establecido es constituido por ficciones fantásticas, legales y técnicas. El adiestramiento se realiza con premios y castigos, pero el verdadero premio es no ser castigado, por lo cual solo existe libertad condicional con permisos con bajo tributos, y es llamado Derecho. Por eso el arte expone lo aprendido con la virtud, o el producto de su defecto en dónde la virtud se encuentra en segundo plano. Al entrar al cuento de Caperucita roja inconscientemente, el cliente no irá a dónde quiera, sino que es obligado a transitar por dónde está programado ir. Mientras entiendes el cuento, están pasando cosas... La normalidad. ¿Quién fue primero, el engañador o el engañado? Todo es arte, y el arte es un juego. Hay que aprender a jugar. Por lo cual cada palabra tiene su sitio.